Artículo especial: Concierto de Orisel Gaspar el 23 de junio del 2005

Concurrida la sala del Centro Cívico del Casco Vello en la ciudad gallega de Vigo transcurrió el encuentro convocado por mi el 23 de Junio en horas de la tarde. Los presentes acudieron a la cita movidos por diversas causas. De una parte atraídos por la magia de las obras del pianista y profesor argentino Lucas Llumá de quien se espera siempre una interpretación apasionada y comprometida capaz de arrancar y conmover los más hondos sentimientos humanos, de otra por la presencia de Raúl Torres, ex miembro de la trova cubana que trae consigo siempre ese aire de malecón habanero en sus canciones y de otra parte atraídos por conocernos personalmente a mi y a Julien Carballo (actor y músico) que somos una parte del elenco de la controvertida película “Siete días siete noches”, y por la oportunidad de poder apreciar los valores intrínsecos en una realización marcada por el modo particular en que un grupo reducido de artistas cubanos, dirigidos por el dramaturgo y cineasta Joel Cano nos atrevimos a concretar el sueño de hacer un largometraje independiente, sin el más mínimo apoyo de empresa de cine alguna u otras instituciones de poder y en condiciones que la palabra “precarias” no alcanza a servirme aún de calificativo denominador. Esta atracción aumentaba por el hecho de haber sido convocados allí para apoyar una causa que para los convocadores es vital, la de afirmar una vez más la necesidad de los nietos de España de ser escuchados, tenidos en cuenta, respetados y considerados como ciudadanos de primera categoría en la tierra que vio nacer a sus abuelos y que un día sufrió el dolor de verlos partir a muchos en una ida sin regreso cuando las condiciones de vida por diversas razones comenzaron a asfixiar sus existencias obligándolos a dejar atrás una cultura y todo cuanto eran para lanzarse a lo desconocido, a la aventura, al riesgo de encontrar o no un futuro para la familia de quedaba y para ellos mismos.

La música se abrió paso tras las imágenes y nuestras voces interpretando canciones nuestras fueron el mejor regalo para ese grupo de nietos de España que exige algo tan simple como sus derechos de sangre. Yo, me atreví a tomar cuartetas compuetas por gallegos que emigraron a Cuba y desde allí escribieron su nostalgia por la bella Galicia, para cantarlas sobre la melodía de canciones que los hombres de los campos de Cuba entonan y han convertido en bella tradición que les caracteriza y que paradójicamente se conformó debido al legado cultural que llevaron consigo a nuestras tierras precisamente aquellos abuelos españoles que hoy son un recuerdo maravilloso que muchos de nosotros llevamos en silencio en nuestros corazones como ángeles de la guarda.
Julien Carballo, también poeta, interpretó temas suyos como “El sinsonte”, una hermosa canción de amor en estilo de guajira en la que utiliza lo que de bucólico tiene el universo campesino cubano para expresarse, y en cuyo centro, el sinsonte, una pequeña y bella (cambiar bella) ave cantora cubana es analógicamente una mujer.
Raúl Torres trajo consigo su canción “Desde el estrecho”, que tiene por protagonista al inmigrante, y cuyo estribillo cantamos todos, especialmente identificados los que somos inmigrantes : “…Europa, yo no he venido a quitarte la ropa…”
Lucas Lumá habló a través de los sonidos de su piano con su ya conocido homenaje a Piazzola “Lucas Buenos Aires” compuesta por el en Buenos Aires en 1999 y nos regaló un adelanto de su última obra por estrenar compuesta este año en Vigo.

Ausente, como en muchas otras ocasiones, y a pesar de haber sido convocados,los medios de prensa. ¿Carecía nuestro evento de interés para ellos? ¿Se hubiese creado la duda de si apoyábamos con él tal o mas cual partido y esto no era conveniente en medio de las elecciones gallegas en un momento en que los votos de los emigrantes es decisivo? ¿Sería conveniente no publicarla para silenciaría y hacerla pasar por inexistente? ¿No sería nuestro evento una noticia interesante para los lectores vigueses y en general españoles? ¿Discriminación? . No tengo respuesta para estas preguntas. Creo simplemente que otra cosa hubiese sido si el 23 de Junio a las 18.30hs frente a la puerta del Centro Cívico del Casco Vello hubiese yo cometido un asesinato, me hubiese suicidado o estrellado mi coche por conducir bajo el efecto de las drogas. Cualquiera de las variantes que antes menciono hubiese ocupado un lugar en los medios con un título más o menos así: Inmigrante cubana asesina a su compañera de piso, o más efectivo aún:
Accidente fatal. Se descubre que la actriz cubana Orisel Gaspar consumía drogas indiscriminadamente.

Pero en fin, aprendí de mis padres y estos de mis abuelos, con lo cual aprendí de alguien de España que no hay que esperar a que la vida nos de nada y si que a la vida hay que arrancarle lo que necesitamos, por eso heme aquí, convertida en reportera de mis propios actos para continuar diciendo a quien quiera que sea que lea estas letras, que en la tarde del 23 de Junio, en un rincón de la ciudad de Vigo se respiraba arte y que ese arte estaba defendiendo la igualdad, y que los aplausos se sucedieron de una manera muy especial desde el final de la película hasta el final del concierto con repetidas muestras de agradecimiento después de las cuales casi todos marcharon aún más animados a las tradicionales fiestas de San Juan.

Nuestro encuentro sedujo a los presentes porque no tuvo otro carácter que el de poner el arte al servicio de una causa hermosamente justa, no hubo más discurso que el de las escenas del mencionado filme y las canciones que con gusto interpretamos los artistas que allí estábamos. El público nos sedujo con el respeto con que nos asumió y terminó por hacernos sentir que no estamos solos, que se comprende lo que apoyamos, que no es un disparate lo que exigen los nietos de esta tierra española, que responde a la lógica y que nuestros abuelos, muchos de ellos fuera ya de esta realidad palpable y material, estarán vigilando desde algún sitio los pasos de sus descendencias orgullosos de que levanten sus voces para de algún modo acercarse a ellos en esta eternidad que es la existencia y completar el ciclo que ellos no pudieron terminar: el regreso.

Yo me quedé feliz pensando en el granito de arena que habíamos aportado al reclamo de los nietos de España que no son otra cosa que su familia, en que el sol no se puede tapar con un dedo, en que organizaré muchos otros encuentros como este y en que si fuera necesario para llamar la atención finjiré un espectacular intento de suicidio con el cable del micrófono en la misma sala donde hagamos el próximo concierto, actuación especial que dedicaré gustosa a los medios de prensa, (broma).

Orisel Gaspar. Vigo, 24 de Junio 2005.
http://orisel.blogspot.com

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